viernes, 8 de agosto de 2008

Periodistas entregados al poder

¿propagandistas, agitadores o traidores a la democracia? El periodismo moderno nace con la democracia y con misiones claras asignadas: ser independientes, mantenerse fiel a la verdad, informar, formar opinión y servir como fiscalizador y controlador de los grandes poderes, gracias a la actividad informativa independiente y neutral, únicamente al servicio de la verdad y de la ciudadanía democrática. A cambio de los grandes servicios que el periodismo prestaba a la democracia y a la causa de la libertad, gozaba del reconocimiento ciudadano y de una batería de privilegios: podía preservar sus fuentes, podía investigar casi sin límites para desentrañar la verdad y podía exigir a los poderosos que revelaran la verdad al pueblo.

Aquella famosa frase, típica de la prensa americana ("El pueblo quiere saber"), pronunciada por el periodista con la pluma, el micrófono o la cámara en la mano, es el paradigma de un periodismo libre, independiente, democrático y vital para el funcionamiento del sistema que, para desgracia de la democracia y de los auténticos ciudadanos, cada d
ía es más escaso.

Cuando los medios y los periodistas abandonan la independencia, toman partido y se alinean con alguno de los poderes, esos medios y sus periodistas dejan de estar al servicio de la verdad, traicionan al ciudadano y a la democracia y dejan de tener prestigio social y derecho a gozar de los privilegios con que los dotó la democracia.
Cuando un medio toma partido y sella una alianza con un partido político, (ARENA) abandona la independencia y la neutralidad, dos condiciones vitales y exigidas por la democracia, lo que les coloca fuera del sistema.

A partir de ese momento, el medio no podría llamarse "medio de comunicación" sino "medio de propaganda" y sus informadores, en lugar de "periodistas", deberían denominarse "propagandistas" o "agitadores" porque el periodista que no es independiente no es periodista.
La mayoría de los medios de comunicación actuales han abandonado el "cauce" que les reservó la democracia y han sucumbido a la tentación de aliarse con algunos de los grandes poderes, generalmente con el político, que es el más fuerte, a cambio de influencias, concesiones y dinero.

El gran traicionado es el ciudadano, que contaba con los medios independientes para influir y controlar a los poderes, hoy desco
ntrolados. Sin el apoyo de la prensa, el ciudadano ha perdido su poder y el control de la democracia, que ha sido transformada, de manera vil e ilegítima, en una partitocracia o quizás mejor en una oligocracia de partidos.

El ciudadano, traicionado, debería reaccionar por lo menos no reconociendo a los medios de comunicación que se hayan "vendido" al poder el título de "medios periodísticos" o "medios informativos", denominándolos mejor "medios de propaganda", al igual que a deberá denominar como "propagandistas" y no "periodistas" a los informadores sometidos a cualquiera de los poderes. Y quizás debiera también plantearse boicotearlos por su traición a la verdad y a la independencia.

Propagandistas:

4 comentarios:

Anónimo dijo...

muy buen articulo, felicidades.
se ha explicado el parecer de muchos ciudadanos de una manera ordenada y concisa. los ciudadanos merecemos respeto como personas y mas si somos clentes que pagamos por un periodico o nos sentamos a ver "noticias" y publicidad televisiva.
congratulaciones.

Anónimo dijo...

Gracias a Dios SOLO los periodistas afines al FMLN tienen la razon.

Gracias a Dios Ellos son los iluminados con la sabiduria, y los dotados con la razon y con la honestidad.

GRacias a dios solo son ellos, por eso llevan un periodista de presidente.

Ah, pero se me olvidaba, que una postura como esta anterior es solamente posible para los que creen en PROPAGANDA.

JAlu

pelagatos dijo...

@Anónimo de las 7:35:

Te has puesto a cotejar por ejemplo el Diario de Hoy y El Co-Latino.

En el colatino podrás encontrar aparte de las noticias tradicionales, editoriales y opiniones de tendencia de izquierda, porque no existen otros espacios donde publicarla. Pero ojo, en todo caso es con respeto.

En el diario de hoy al contrario muchas noticias tradicionales son descontextualizadas para los siguientes objetivos:
-Hacer quedar mal al candidato de oposición.
-Hacer quedar bien al candidato de derecha.
Los editoriales y columnas de opinión son ofensivos e insultantes, incluso insultan a personas que no son de izquierda como la agrupación MIRE.
Encima tienen un opinión del día, que no tiene firma (léase Enrique Altamirano) y es el más recalcitrante.

pdt. Los blogs no son periodismo por lo que algunos tienden a ser más ofensivos que otros, es criterio de cada bloguero.

Saludos.

Anónimo dijo...

El pobre arenero, del segundo comentario esta tan acostumbrado a la propaganda politica en las noticias que no podría ver la independencia de los periodistas, aunque la tuviera frente a sus narices.
es una lastima, pero tambien es una consecuencia de tantos años corrompiendo la libertad en mentes debiles.