sábado, 30 de agosto de 2008

Globalización

Hoy no hay capitalismo, no hay competencia. Hoy lo que hay es monopolio en todos los grandes sectores. Hay algunas competencias entre varios países por producir televisores, o computadoras, hasta automóviles los ha puesto a producir el Banco Mundial, pero aquel capitalismo [la "libre" competencia, la "libre" empresa y todas esas "verdades" consideradas como dogmas divinos] no existe ya.


Quinientas empresas globales dominan hoy el 80 por ciento de la economía mundial. Los precios no son de competencia, los precios a que se venden, por ejemplo, los medicamentos contra el SIDA son monopólicos. Los fármacos constituyen uno de los más abusivos, extravagantes y explotadores renglones del mundo; la medicina que le venden a la gente tiene un precio en muchos casos diez veces superior a los costos de producción. La publicidad casi determina lo que se vende y lo que no, quien no tenga mucho dinero no puede hacer publicidad de ninguna clase para sus productos aunque sean excelentes.


Después de la última
matanza mundial en la década de 1940, se nos prometió un mundo de paz, reducir la distancia entre ricos y pobres y que los más desarrollados ayudarían a los menos desarrollados. [¿recuerda la teoría del rebalse? promulgada por Cristiani, Calderón Sol y Paco Flores] Todo resultó una enorme falsedad. Nos impusieron un orden mundial que ya no se puede sostener ni se puede soportar. El mundo está siendo conducido hacia un callejón sin salida.

Ninguna de aquellas categorías en las cuales creíamos que se basaba el capitalismo existen; no existe, por l
o tanto, la teoría que enseñan los Chicago Boys* a la gente. Y por otra parte la teoría y la práctica del socialismo están por desarrollar y por escribir.

La gente lucha contra el subdesarrollo, las
enfermedades, el analfabetismo, pero todavía no se ha hallado la solución global de los problemas de la humanidad. Tales problemas de la humanidad no tienen solución sobre bases nacionales, porque hoy más que nunca la dominación se lleva a cabo sobre bases globales: la llamada globalización neoliberal, apoyada en el poder del imperio y sus aliados. La OMC (organización mundial del comercio), el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, establecen las reglas de una situación de dominio y explotación de hecho, igual o peor y de consecuencias más funestas que la esclavitud colonial.

Mucha gente está buscando cómo librarse de esa dominación. Lo problemas globales son difíciles de comprender porque, en la mayoría de los países, las grandes mayorías no reciben una educación económica, una educación histórica, ni una educación política. Los pueblos reaccionan ante situaciones económicas y sociales que son y serán cada vez más insostenibles.


La pobr
eza crece; viejas y nuevas enfermedades amenazan con aniquilar naciones enteras; la tierra se erosiona y pierde fertilidad; el clima cambia, el aire, el agua potable y los mares están cada vez más contaminados.

Se le arrebata autoridad, se obstruye y destruye la Organización de Naciones Unidas; se disminuye la ayuda al desarrollo;
se exige al Tercer Mundo el pago de una deuda de 2.5 millones de millones de dólares que es absolutamente impagable en las condiciones actuales; se gastan en cambio un millón de millones anualmente en armas cada vez más sofisticadas y letales, ¿Por qué, y para qué?
U
na cifra similar se emplea en publicidad comercial, sembrando ansias consumistas, imposibles de satisfacer, en miles de millones de personas. ¿Por qué y para qué?




Nuestra especie, por primera vez, corre real peligro de extinguirse por las locuras de los propios seres humanos, víctimas de semejante "civilización".


Preservar el medio ambiente es incompatible con la política de la OMC, al parecer diseñada para que los p
aíses ricos puedan invadir al mundo con sus mercancías sin restricción alguna, y liquidar el desarrollo industrial y agrícola de los países pobres, sin más futuro que suministrar materias primas y mano de obra barata; con el ALCA y otros acuerdos de libre comercio entre los tiburones y las sardinas; con la monstruosa deuda externa que en ocasiones consume hasta el 50 por ciento de los presupuestos nacionales, absolutamente impagable en las actuales circunstancias; con el robo de cerebros, el monopolio casi total de la propiedad intelectual y el uso abusivo y desproporcionado de los recursos naturales y energéticos del planeta.


La lista de injusticias sería interminable. El abismo se profundiza, el saqueo es mayor....

Fidel Castro.

* La expresión irónica Chicago Boys designa a los economistas de la escuela monetarista de Chicago, discípulos de Milton Friedman, el teórico antikeynesiano cuyas tesis fueron aplicadas, a partir de los años 1970 y 1980, por los gobiernos del general Pinochet en Chile, de Margaret Thatcher en el Reino Unido y del presidente Ronald Reagan en Estados Unidos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

sabes que es lo peor, que las nuevas generaciones se crian en ese ambiente de sentir que esta bien que las grandes corporaciones dominan los gobiernos, y que el superarse para crear una compañia exitosa es solo un cuento de hadas, pues no hay oportunidad por la reparticion de los mercados ya existente. algo debemos de hacer.

Anónimo dijo...

me acuerdo de esas "promesas" de Arena de la famosa "Teoría del Rebalse" que les cuento, que hasta Rafael Machuca del PCN lo andaba mencionando en sus "exposiciones pcenistas" en la UTEC allá por aquellos tiempos ..... esta "Teoría del rebalse" en sí de la derecha de este país, es el "anzuelo" que nos dieron en aquellos tiempos, utilizando los grandes medios de desinformación (LPG, El diario de Hoy, etc); y ahora, qué? ... fue el "rebalse" de qué y para quién o quiénes alcanzaron ese susodicho "rebalse" vendido con lo que Arena engañaba con el otrora "despegue económico" que hasta me acuerdo que ridículamente el diario de Hoy lo mostraba con un infográfico de un avión como quien dice "para el despegue" ??

¡¡ qué farsa mas farsa la de Arena S.A.!!